Reactividad

Un comportamiento reactivo, no tiene nada que ver con la agresividad. Tan solo son perro que se ‘disparan’ ante determinadas circunstancias.

Cuando hablamos de reactividad, el término lo usamos para describir a los perros que responden a estímulos normales con un nivel de intensidad más alto de lo normal.

 

La palabra clave para poder entenderlo sería un comportamiento fuera de lo normal (anormal). Quiero decir… Muchos perros se emocionan cuando sus dueños vuelven a casa, cuando ven a otros perros, cuando pasa un gato, cuando suena el timbre… Pero el perro reactivo no solo se emociona, sino que pierde el control,  hasta un punto que puede hacerse daño a sí mismo o a los demás a su alrededor.

Las causas de un comportamiento reactivo

Los perros pueden ser reactivos por diferentes razones, desde tener miedo de otros perros, hasta querer saludarlos y sentirse agobiado por la emoción-frustración, o simplemente porque algo les pone nerviosos.

 

Podríamos mencionar los componentes genéticos y, obviamente, como ocurre con la mayoría de los comportamientos, también del entorno, que juega a la vez un papel importante. Si se les trata con cuidado, los perros con tendencias reactivas, probablemente no lleguaran a desarrollar o exhibir esa reacción tan intensa a los estímulos, y permaneceran latentes en sus genes. Pero, así como un perro que podría autocontrolarse en condiciones normales, también podría ser inducido a la reactividad si su entorno es altamente estimulante.

 

Es importante destacar, que el trasfondo de la reactividad es el miedo, no la agresividad como suele pensarse. La razón por la que reacciona excesivamente ante otro perro, persona, bicicleta, coche, bolsa de plástico, lo que gustes… es porque es en el fondo quiere mantenerlo lejos, ya le hace sentirse mal. Enseñar los dientes, tirar chasquidos al aire y ladrar suele funcionar muy bien, (habitualmente el otro perro, o más bien, el humano que pasea al otro perro se marchan, desaparecen de la escena). Y así, otro factor en contra es que ese comportamiento habitualmente, queramos o no, tiende a reforzarse.

 

No existe ningún método que funcione para todos los perros. Algunos perros parece que les ayuda enseñarles  primero un comportamiento apropiado, y a otros, les va mejor si se les permite iniciarlo por sí mismos.

 

Como manejar la reactividad

Aunque tengas un perro hipermegareactivo, no todo está perdido. Si que e verdad, que puede llegar a ser un verdadero desafio, pero siempre hay cosas que pueden hacerse para lidiar con ese estrés que le hace perder el control.

 

  1. Es MUY importante identificar los estímulos que desencadenan ese comportamiento. Puedes hacer una lista para poder eliminarlos de su entorno. La terapia no funcionará si no sabemos predecir qué es lo que desencadena esa reactividad.
  2. Prevenir esos estímulos que previamente hemos detectado. Si somos capaces de saber que es lo que le hace reaccionar, entonces podremos cambiar el entorno para que la reactividad no ocurra (a esto le llamamos ser proactivos). Por ejemplo, si tenemos un perro que es muy reactivo a las manos en movimiento, como ya sabemos cual es el estímulo que lo desencadena (punto 1), entonces podremos cambiar el entorno metiendo las manos en los bolsillos.

 

Ayuda tu perro a entender que a través de los comportamientos calmados siempre sale ganando. Manten tus propias interaciones con el, de manera tranquila y agradable, aunque tengas ganas de gritarle y salir corriendo, pues lo único que conseguirás sino, es que tus comportamientos lo activen aún más. Te aseguro, que aunque no es tarea fácil, es posible progresar y ayudar a un perro reactivo!

 
 

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