Protección de Recursos

¿Qué harías si tu perro protegiese el cuenco de su comida, el juguete masticable o, una cierta zona del sofá? Para la experiencia humana, la también denominada ‘’agresión posesiva’’, es una señal de alarma y un problema de conducta peligrosa.

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La protección de recursos, también conocido como agresión por posesión, ocurre cuando un perro siente la necesidad de controlar algo muy importante para él, a través de un lenguaje corporal defensivo o posesivo. Concretamente tiene la finalidad de intimidar o desanimar a otro perro o persona de acercarse a su zona, o coger un objeto, que tiene en su posesión.

Es un comportamiento relativamente común y está influenciado por una serie de estímulos en su entorno, incluido el instinto natural de un perro para su supervivencia. Suele ocurrir con la comida, con juguetes o zonas de descanso, pero también puede ocurrir cuando sienten la necesidad de proteger a un humano como si fuese el mayor tesoro del mundo.

¿Qué desencadena la protección de recursos?

La respuesta es sencilla: no se sabe. Parece que hay un componente genético importante que hace que algunas razas estén más predispuestas a mostrar éste comportamiento que otras. Pero, por otro lado, la experiencia también juega un papel importante a la hora de ganar o perder. Una victoria temprana hace las siguientes más probables (se refuerza), y viceversa.

Es un comportamiento complicado en el que influyen mucho tanto los factores internos como los externos, y por lo tanto, el resultado es una interacción compleja entre genética y experiencia. En un escenario natural, otros perros competirían también por la comida y amenazarían la supervivencia, por lo que, por ejemplo,  proteger el acceso a las sobras se vuelve extremadamente importante.

Cuándo se convierte en un problema

Entre perros, parece razonable dejar claro que ésta pelota ES MI pelota. Las señales apropiadas incluyen girar o ladear la cabeza, quedarse un poco estáticos con el ojo blanco, o incluso gruñir delicadamente.

Entre perros y personas, lo ideal es que dejen que les quites las cosas sin rechistar. Ojo, esto no significa ser abusiv@s con ellos. Sentido común. Lo apropiado sería enséñales a soltar o a dejar lo que sea que quieran coger, cuando se les pide, y no quitarles las cosas de la boca a la fuerza.

Si tu perro tiene la necesidad de proteger recursos, haz lo mismo que si tienes que arreglar el cableado eléctrico de casa: contacta con un profesional. Busca un educador que te ayude a entender cómo usar el contracondicionamiento antes de que tu perro haga daño, y sobre todo, no uses nunca ninguna técnica basada en castigos hacia tu perro, o lo único que conseguirás será agravar el problema!

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