Trastornos de ansiedad

Una de las cosas más difíciles a la hora de relacionarnos con los perros es que, cuando algo les sucede, no pueden comunicárnoslo tan fácilmente.

¿Alguna vez has tenido un sentimiento de tensión, preocupación, o miedo, antes de una entrevista de trabajo?

 

De alguna u otra manera, tod@s conocemos esta sensación llamada ansiedad, un estado emocional poco agradable, que viene acompañado de nerviosismo e inquietud. Gracias a ella, tomamos conciencia de los riesgos, y de lo que se debe hacer en una situación difícil o peligrosa.

 

Al igual que para los humanos, para los perros la ansiedad también es difusa y desagradable. A menudo aparece como respuesta a una amenaza imprecisa o desconocida, como la inquietud que pueden sentir al quedarse solos en casa cada vez que nos vamos a trabajar. Ese malestar, lo causa una interpretación de riesgo en su mente, es decir, que está relacionado con la posibilidad de que pueda pasar algo malo, como quedarse solo o encerrado para siempre, o no volver a vernos jamás.

Causas de la ansiedad canina

Los perros pueden ponerse nerviosos o ansiosos por muchas razones, y aunque a veces lo que lo está causando es bastante obvio, otras veces no lo es tanto. Aún y así, aunque la ansiedad es algo que todos los perros experimentan de vez en cuando, si ésta no se controla, pueden desarrollar un trastorno de ansiedad grave. Si no se trata, la ansiedad del perro puede provocar problemas de comportamiento y pasarle factura a nivel tanto físico como mental.

 

La ansiedad relacionada con el miedo, puede ser causada por ruidos fuertes, personas o animales extraños, estímulos visuales como sombreros o paraguas, entornos nuevos o extraños, situaciones específicas, como la oficina del veterinario o los viajes en automóvil, o superficies como césped o suelos brillantes o deslizantes.

La ansiedad por separación es bastante común y afecta a muchísimos perros. Éstos no pueden encontrar consuelo cuando se los deja solos o separados (ya sea durante horas, o 5 minutos…) de sus familiares. Esta ansiedad a menudo se manifiesta en malos comportamientos, como orinar y defecar en la casa, destruir mobiliario, ladrar…

 

Para ayudar a un perro con ansiedad por separación, llévalo a pasear antes de salir de casa, dale un juguete rellenable para mantenerlo ocupado, y no le dés demasiada importancia a las idas y venidas a casa.

Los perros que han pasado un tiempo en refugios, protectoras, incluso los que han sido adoptados y abandonados reiteradas veces, a menudo tienen recuerdos de haber sido olvidados. También pueden haber experimentado un evento traumático antes de ser llevados al refugio o mientras estaban allí.

 

Por todo ésto, estos perros pueden estar ansiosos en general porque se enfrentaron a una rutina o entorno impredecible. Su ansiedad generalizada también puede convertirse en ansiedad por separación porque temen que los abandonen nuevamente.

 

Para ayudar a éstos perros, es importante desarrollar una rutina y un entorno consistentes y predecibles, para ayudarles a sentirse seguros en casa.

En éste caso, la ansiedad estaría  causada por una disminución en la comprensión cognitiva o la memoria en perros ancianos.

 

La ansiedad relacionada con la edad afecta a los perros mayores y puede estar asociada con el síndrome de disfunción cognitiva (SDC). En los perros con SDC, la memoria, el aprendizaje, la percepción y la conciencia comienzan a disminuir, de forma similar a las primeras etapas de la enfermedad de Alzheimer en los seres humanos. Es comprensible que esto genere confusión y ansiedad en los perros mayores.

Seguramente, alguna vez abras oído hablar de personas que se lavan las manos repetidamente o aquellas que vuelven a casa una y otra vez para comprobar que no se han dejado ningún fuego o luz encendidas ¿verdad? A esto se les llama Trastornos Obsesivos Compulsivos, o TOCs.

 

El TOC es un problema psiquiátrico incapacitante, en la que los pensamientos obsesivos y compulsivos acaban apoderándose de la vida de una persona. Desgraciadamente, en el caso de los perros, el TOC es muy similar al de los humanos, en el sentido de que también se ven obligados a realizar comportamientos repetitivos que eventualmente se apoderan de sus vidas. En éste caso no le verás preocupado por si se ha dejado la estufa encendida, pero si le podrás ver lamiéndose las patas incesantemente, incluso hasta el punto de hacerse heridas.

 

Habitualmente los TOCs caninos empiezan como acciones repetitivas (o de desplazamiento) que son calmantes al principio y actúan como una válvula de liberación de energía, sobre todo en perros que no tienen sus necesidades básicas cubiertas. Es decir, perseguirse la cola y lamerse incesantemente no tienen ninguna función significativa, excepto como una salida al  estrés y frustración reprimidas. Pero incluso la genética también juega un papel importante. Algunas razas sufren algunos tipos específicos de comportamiento repetitivo: el giro y/o la persecución de la cola en los Bullterriers, Cavaliers que atrapan moscas o persiguen sombras, o Doberman Pinschers que se chupan hasta automutilarse.

Diferencias entre miedo y ansiedad

Aunque a menudo aparecen de manera simultánea, y se experimentan practicante los mismos síntomas (respuesta de estrés) el miedo y la ansiedad no son lo mismo. Ambas tienen una función adaptativa en la vida, pero hay importantes diferencias entre las dos y difieren muchísimo según el contexto.

 

El miedo es una emoción básica que se activa habitualmente cuando hay un peligro real e inminente. Es decir, que se relaciona con una percepción, o interpretación de verdadero riesgo, que amenaza la propia integridad física del perro.

 

Pues… que saltan todas las alarmas de emergencia, se experimenta un subidón de estrés, y el cuerpo se prepara para tomar una decisión.

 

La respuesta que muestre el perro para enfrentarse a ese miedo, dependerá de su estado emocional y de experiencias previas, y pueden ser:

  • Activas: afrontarán la situación mostrando conductas de agresión, mas o menos intensas según el momento
  • Pasivas: evitaran cualquier conflicto, incluso en algunos casos, pueden quedarse paralizados.

A éstas respuestas se las llama, respuestas de lucha/huida o parálisis, y  cualquiera de las opciones, en principio, debería alejarle de esa amenaza percibida.

La ansiedad sin embargo, está relacionada con la anticipación, es decir, con la expectativa de un posible peligro. En muchos casos ocurre de manera selectiva, irracional, y amplificando la información que se considera amenazante. Pero, cuidado, ya que en éstos casos la reacción fisiológica, la respuesta a nivel interno, es igual de real.

 

Al igual que otros tipos de problemas emocionales, si crees que tu perro puede tener síntomas de ansiedad, lo mejor es consultar a un profesional de la conducta que trace un plan de tratamiento que se adapte bien tanto a tu perro, como a vuestro estilo de vida. Seguro que, a su manera, te lo agradecera!

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