Diferencia entre educación y adiestramiento canino

La educación canina engloba muchísimos conceptos que, de manera habitual, solemos confundir. Ambos términos tienen grandes diferencias que merece la pena entender.

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En serio. No os hacéis ni idea de la cantidad de gente que contacta conmigo para adiestrar a su perro por sus malos comportamientos. Y si a ti también te pasa, no te preocupes, ¡es algo muy frecuente!

Parece que en general, no se entiende la diferencia, y al mismo tiempo conexión, que hay entre los entrenamientos de obediencia (aquí se dice adiestramiento pero, para mí, es una palabra con una connotación muy negativa y, prefiero no usarla mucho…) y la educación canina (o técnicamente hablando, la modificación de conducta).

Así, el adiestramiento canino es un término que tiende a englobar prácticamente todo. Desde abordar los problemas emocionales como el miedo, la ansiedad o la agresividad (precursores de los malos comportamientos), hasta enseñarle trucos como sentarse, tumbarse, o dar la pata, cuando se lo pedimos. Pero… ¿quieres saber cual es mi opinión, y porque marco diferencias entre ambas palabras?

Términos similares... ¡pero no iguales!

En la RAE los términos ‘entrenar’ y ‘adiestrar’ son prácticamente sinónimos. Ambos hacen referencia a ‘hacer diestro, enseñar o instruir’ en su primera acepción, ‘amaestrar o domar a un animal’ en la segunda, y, por último, también puede utilizarse cuando se ‘guía o encamina’ a alguien (por ejemplo a ‘un ciego’).

Sin embargo, la palabra ‘educar’, no solamente hace referencia a ‘dirigir o encaminar’, sino que también puede usarse cuando quieres ‘desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales de un niño o joven a través de ejercicios o ejemplos’. Además, entre otros significados, también puede emplearse para ‘enseñar buenos hábitos de urbanidad y cortesía’.

Sé que a priori, todo esto puede parecer un tanto absurdo pero, me parecen términos lo suficientemente diferentes como para querer diferenciarlos.

Modificación VS obediencia

Puestos a diferenciar, si los procesos mentales que se utilizan para aprender, tanto en perros como en humanos son semejantes, y teniendo en cuenta además, que un perro tiene la capacidad intelectual de un niño de entre 2-2½ años de edad, para mí la palabra EDUCAR, también debería ser correcta cuando se hace referencia a los animales. Podríamos decir entonces que adiestrar o entrenar, se centra en enseñar a realizar acciones a través de unas órdenes, y educar, tiene un concepto más moral o intelectual.

Así, y una vez más es mi opinión personal, la palabra adiestramiento tiene que ver más con el ámbito deportivo, o perros a los que se les enseñan habilidades y destrezas determinadas, cómo obediencia, búsqueda y rescate, perros que bailan, actores… Sin embargo, a través de la educación, se dasarrollan otras habilidades más enfocadas a una integración en la sociedad, y éste proceso se desarrolla con la motivación y el autorefuerzo del propio individuo. Por eso, cuando hablo de educación, hago referencia a los diferentes métodos que utilizamos para modificar la conducta de los peludos y cuando digo adiestramiento, hablo de las habilidades y conceptos enfocados a un entrenamiento de obediencia.

Ambos conceptos son diferentes, pero no incompatibles, pues muchas veces se solapan unos con otros. Igualmente es algo verdaderamente relevante a la hora de contactar, con un profesional que vaya a trabajar con nuestro perro.

 

Ahora que conoces las diferencias entre ambos términos, espero que te pueda ayudar si en algún momento tu, o alguien cercano de tu entorno, necesitan la ayuda de un profesional. Igualmente, no dudes en informarte bien de los métodos de trabajo antes de concertar una cita. ¡Seguro que tu perro lo agradecerá!

Cuando realizamos un adiestramiento o entrenamos obediencia, trabajamos acciones concretas cómo caminar correctamente con la correa, sentarse, quedarse quiet@, tumbarse o venir cuando se le llama. Se trata de empezar con ejercicios básicos sin prácticamente estimulación para después, con el tiempo y la práctica, ir aumentando distancias, tiempos de espera y distracciones.

El siguiente nivel de obediencia es tener el control del peludo sin correa, independientemente de las distracciones. Pero, la gran mayoría de propietarios, nunca logran la funcionalidad completa porque puede llevar una gran cantidad de trabajo, tiempo y, sobre todo, constancia.

Habitualmente, los perros entrenados para funciones concretas, como los perros guía, de asistencia o detectores entre otros, empiezan con estos entrenamientos básicos y a partir de ahí, se continua el entrenamiento en función del trabajo que vayan a desempeñar. Afortunadamente hoy en día, la gran mayoría de adiestramientos se hacen con métodos positivos que, como ya he dicho, es muy diferente al adiestramiento clásico, que deriva de antiguas técnicas militares usadas para dominar y liderar al animal.

Modificación de conducta

A través de la modificación de conducta, tratamos de enseñar y desarrollar, unas habilidades y normas básicas de convivencia. Dentro de los comportamientos problemáticos se incluyen conductas perfectamente normales dentro del repertorio canino pero, inaceptables para los humanos (como masticar ciertos objetos, cavar, saltar encima, ladrar excesivamente o ensuciar la casa).

También consiste en tratar problemas emocionalmente más arraigados, como miedos y fobias, ansiedad por separación y/o agresión. Algunos de estos comportamientos son casi imposibles de abordar en un entorno determinado y, por esa razón, también jugamos con la posibilidad de cambiar las cosas que puedan estar afectando a los problemas del peludo. Si bien esto puede parecerte obvio, no lo es para algunos propietarios, que prefieren gastar el dinero en soluciones más rápidas en las que no tengan que implicarse tanto.

Una cosa que para mi es fundamental, es que todos mis clientes entiendan que en el momento en que empezamos a trabajar, tienen un compromiso con su perro y que tendrán que esforzarse para poder educarles.

 

En el momento que necesitas ayuda en cuanto a modificación de conducta, contraes un compromiso pleno con tu perro.

Habitualmente son perros de estar en casa, no de trabajo. Y, a excepción de una obediencia básica, no requieren ningún otro tipo de adiestramiento especial porque, simplemente, no tienen mucho más que hacer. Por lo tanto, la educación, deja de lado los ejercicios de perros de trabajo, mucho más complejos, poco o nada importantes para la mayoría de propietarios.

 

Ahora que conoces las diferencias entre ambos términos, espero que te pueda ayudar si en algún momento tu, o alguien cercano de tu entorno, necesitan la ayuda de un profesional. Igualmente, no dudes en informarte bien sobre los métodos de trabajo de cualquier educador o adiestrador antes de concertar una cita. ¡Seguro que tu perro lo agradecerá!

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