Entendiendo sus emociones

Los perros, toman sus propias decisiones según cómo se sienten. Comprender cómo funcionan puede ayudarnos a guiarles de manera más fácil, y a sentirse más seguros y estables.

Centro de Aprendizaje » Comprendiendo a los perros » Entendiendo sus emociones

Las emociones, se pueden definir como un estado de ánimo que aparece en respuesta a una situación real o pensamiento. Éstas per se, no son ni buenas ni malas. Simplemente, cuando no se gestionan bien, o cuando las ignoramos, aparecen el estrés y toda una serie de problemas relacionados con ellas.

Es importante entender la diferencia entre una situación real, o un pensamiento porque, a veces, las emociones, aparecen en situaciones imaginarias. En el fondo, la emoción sigue siendo la misma, y tenemos que darle la misma importancia, ¡especialmente cuando hablamos de perros!

La emoción y sus componentes

Las emociones son un conjunto de reacciones internas, que producen diferentes respuestas a través del cuerpo.Estos cambios ocurren físicamente en el cerebro a través de la producción de neurotransmisores , y también por la liberación de hormonas al torrente sanguíneo. Ambos generan muchos cambios de actividad dentro del organismo.

Conductualmente hablando, las emociones sirven para establecer una relación con respecto a al entorno, y es lo que impulsa a hacer ciertas cosas, y alejar de otras. Son temporales, y pueden ser positivas (felicidad), negativas (tristeza, enfado), y también pueden variar de intensidad. Es decir que un perro (al igual que nosotros), puede sentirse un poco triste o tener una gran depresión, y puede sentirse feliz o extremadamente contento, tanto como para incluso, desencadenar en malos comportamientos.

 

Las emociones varían, fluctúan y, en definitiva ‘funcionan’, a través de grados e intensidades diferentes.

A diferencia de los sentimientos que son más duraderos en el tiempo, las emociones trabajan de manera mucho más rápida y, además, alteran la atención, hacen de guía a las respuestas del individuo y activan las redes asociativas más importantes de la memoria.

Además, visto desde el campo de la psicología, este complejo sistema de las emociones involucra tres componentes diferentes, que están están estrechamente relacionados entre sí y no pueden separarse:

  • Experiencias subjetivas (cognitivas)
  • Respuestas fisiológicas
  • Expresiones conductuales

 

En resumen, las emociones son totalmente involuntariasy a veces surgen antes eventos que no ser reales y están, simplemente, asociados a unas malas experiencias. Por lo tanto, las emociones, no son racionales, pero si necesarias para la supervivencia.

Los neurotransmisores son biomoléculas, encargadas de la trasmisión de información entre neuronas. A diferencia de las hormonas, su comunicación es inmediata, de una neurona a otra mediante una sinapsis (técnicamente, trasforman una señal eléctrica en otra química). Las hormonas sin embargo se comunican a distancia, viajando a través del torrente sanguíneo.

Estos segundos mensajeros, como la serotonina y la dopamina, transmiten la información en del cerebro al cuerpo de los perros, y esto a su vez genera emociones como alegría, miedo, excitación y dolor) y sus respectivas conductas visibles hacia el entorno.

La carencia de estos neurotransmisores provoca irritabilidad, un control más limitado de los impulsos, reactividad, ansiedad y mayor sensibilidad al dolor. Es decir, provocan estrés y todos esos malos comportamientos que a veces tienen los perros.

 

Relación entre emociones y problemas de comportamiento

Es indiscutible que las emociones impulsan el comportamiento. De hecho, SON las que controlan la conducta, tanto la de los perros como la de los humanos. Y, aunque en ninguno de estos dos casos parece tener esta función, su objetivo en la naturaleza trata de aumentar las posibilidades de supervivencia de cada individuo. Así, cualquier animal estable se moverá hacia una situación cómoda y placentera, y se alejará de la incomodidad y el dolor.

Muchos problemas de conducta están relacionados directamente con emociones negativas, y en su intensidad o nivel de excitación. Por eso el estrés y las emociones tienen muchísima relación la una con la otra, de hecho, son muy similares en definición, siendo además, mecanismos prácticamente idénticos en todos los mamíferos del planeta.

Cuando las emociones están desequilibradas, y por tanto, lo problemas de conducta frecuentes, obviamente en mayor o menor medida, afecta y disminuye la calidad de vida y la relación entre humanos y perros.

Existen unas emociones universales

Probablemente en los humanos, infinitas. Pero un investigador llamado Paul Ekman, demostró que hay seis emociones básicas que, por norma, cumplimos al menos todos los mamíferos. A veces se les llama emociones universales y son:

  • Felicidad
  • Tristeza
  • Miedo
  • Disgusto
  • Enfado/rabia
  • Sorpresa

En cierta manera, todo esto tiene mucho sentido. Pensad por un momento en un bebe recién nacido, cuando están asustados o contentos, reaccionan igual que una persona adulta. Pero, curiosamente, son nuevos en éste mundo, y jamás se les ha enseñado a comportarse así… con lo cual es lógico pensar que éstas emociones universales las llevamos integradas en nuestro ADN, y es el propio cuerpo el que reacciona de esa manera. Es equiparable a lo que puede pasar con la acción de nadar. Aunque el cachorro (sea bebe o perro) no haya interactuado con el agua siendo en una época temprana del desarrollo, de adultos, algo nos impulsa a nadar y mantenernos a flote (el estilo de cada uno ya, es un tema aparte).

En cuanto al término de emociones universales o primarias, no se llamas así porque todos las sintamos de la misma manera, sino porque son perfectamente reconocibles en humanos, primates, perros, lobos, y en general todos los mamíferos, especialmente en los que viven en sociedades complejas y requieren de lenguajes mas complejos.

Emociones y expresiones faciales

De hecho, y en el caso de perros y humanos, la musculatura de la cara es prácticamente idéntica: es muy plástica, y por lo tanto, también representan éstas emociones básicas de manera muy similar a la nuestra. De modo, que sin lugar a dudas, podemos afirmar que las emociones universales existen, y que son, simplemente algo innato que surge ante según que eventos.

En el caso de los perros, y durante el curso de la domesticación, fueron moldeados tanto en su comportamiento como en sus características anatómicas. De hecho, estudios demuestran que la domesticación, incluso transformó la anatomía de los músculos faciales de los perros específicamente para la comunicación facial con los humanos.

Así, un músculo responsable de elevar intensamente la parte interna de la ceja está presente de manera uniforme en los perros, pero no en los lobos. De hehco, los datos demuestran que los perros también producen el movimiento de las cejas con mucha más frecuencia y con mayor intensidad. Curiosamente, este movimiento aumenta el pedomorfismo (un cambio en el cual el individuo adulto de una especie mantiene ciertas características juveniles) y se asemeja a una expresión que los humanos producen cuando están tristes, por lo que su ejecución en perros puede desencadenar una respuesta cariñosa.

Parece entonces, que podemos presumir que las cejas expresivas de los perros son el resultado de una selección basada en las preferencias de los humanos…

En definitiva, si estas teniendo problemas en gestionar las emociones de tu perro, no lo dudes y pide ayuda a un buen profesional de la conducta. Te podrán ayudar a gestionar, guiar, asesorar, y buscar soluciones que puedan ayudaros a volver a sentiros bien, juntos.

Recursos relacionados