Comportamiento, genética y entorno

Todos los comportamientos de los perros están integrados en un entorno, y juegan un papel importante tanto en su experiencia como en su aprendizaje.

Los animales tienen comportamientos para todos los aspectos inimaginables de su vida, desde buscar comida hasta luchar contra sus rivales por cualquier tipo de recurso. Por esto, comprender mejor la relación que hay entre comportamiento y entorno, nos puede ayudar a entender por qué suceden ciertos comportamientos en nuestros perros.

¿Que es el comportamiento?

Comunmente hablando, el comportamiento animal, incluye todas las acciones en las que los animales interactúan con otros miembros de su especie, con otros tipos de especies (como los perros con nosotros), y también la interacción con su entorno. De manera más precisa, el comportamiento se puede definir como, el cambio de actividad en un organismo en respuesta a un estímulo, que puede ser externo, interno, o a una combinación de ambos. A través de él, los animales actuan con la información que reciben, en principio, a favor de su supervivencia, y también para su éxito reproductivo.

Las ciencias que estudian la conducta, están relaccionadas con distintas disciplinas:

 

  • La etología es un campo de la biología, y estudia el comportamiento de diferentes organismos en su entorno natural.
  • La psicología comparada, es una extensión de la psicología humana, y se centra en estudiar a diferentes especies dentro de un laboratorio.
  • La rama de la psicología ambiental, asimismo, trata de comprender cómo el entorno físico afecta al comportamiento y al bienestar del individuo, y cómo un cierto comportamiento afecta a la vez al medio en el que se relaciona.

No obstante, ésta ciencia, también incluye otras áreas de la biología, como puede ser la genética, la anatomía y la neurobiología, entre otras.

Factores de conducta: genética y entorno

Podríamos decir, que el comportamiento de un perro (bueno, y el de un humano o el de un pingüino) tiene dos orígenes. Por este motivo, cuando intentamos comprender porqué sucede un determinado comportamiento, es importante saber si esa conducta esta genéticamente programada, o si se ha adquirido a través de la experiencia.

 

  • Los comportamientos innatos son genéticos, es decir, heredados de sus progenitores, por ejemplo, la salivación de un perro cuando ve comida
  • Los comportamientos aprendidos no son heredados, y se van desarrollando durante la vida del animal. Son un conjunto de factores ambientales y de crianza, y un ejemplo muy típico es, por ejemplo, cuando te dan la pata para pedir comida.

Con todo esto, podemos asumir, que la gran  mayoría de comportamientos tienen componentes de ambas partes, tanto innatos como adquiridos. Así, cuando un perro nace no es una simple pizarra en blanco. El rol de la naturaleza (su genética y raza) y la crianza (experiencias con la camada, el tipo y manera de socialización, su salud…) tendrán mucho peso en su comportamiento, y si éste es más positivo o negativo con lo que le rodea.

 

La genética y el entorno interactúa en el desarrollo de un individuo durante toda su vida. Es decir, cuando nacen ya tienen un temperamento, determinado por la herencia genética, y a lo largo de su vida van aprendiendo cosas, forjando así su personalidad. Como resultado, su comportamiento se ve afectado por éstos dos factores.

Mecanismos que intervienen en el comportamiento

Los perros, como todos los animales, poseen una enorme capacidad de aprendizaje, que les permite captar información para adaptarse a un entorno en constante cambio. Sin embargo, aunque muchos de los mecanismos son complejos y otros siguen siendo poco conocidos, sí que podemos explicar de manera sencilla los factores más importantes que intervienen en su conducta.

 

Así, cuando un perro se sitúa ante un determinado entorno, se ponen en marcha unos procesos evaluativos e interpretativos, lo que le permite percibir y entender éste entorno, y hacerse una idea de cómo es, y qué puede hacer en él.

relacion comportamiento y entorno
Funcionamiento 'normal' de un perro estable: 1. Reciben un estímulo del entorno, 2. entran en juego su parte cognitiva (valora la situación) y emocional (positiva o negativa y más o menos intensa según su nivel de estrés), 3. se desencadena un comportamiento, 4. interactua con el entorno.

Como ya he dicho, éste tema es muy complejo, pero lo más importante es entender, que los conceptos implicados en todo este proceso se encuentran relacionados entre sí y funcionan en conjunto, de tal manera, que no podemos fragmentar o separar éstos diferentes elementos.

Como imaginareis, el timbre es un estímulo externo que el perro recibirá a través de sus sentidos, en éste caso, los oídos.

 

Automáticamente, en su cabeza (la parte cognitiva), el sonido del timbre se relacionará con otras experiencias previas, si las hay, y también entrará en juego su parte emocional, que será más o menos intensa, y más o menos agradable o desagradable, según la situación y esa experiencia previa. Con todo esto, dentro de su cerebro, se valorará de manera autormática la situación, y determinará si es positiva, negativa o simplemente irrelevante.

 

Lo que vemos después, es la parte observable, es decir, su comportamiento.

  • Habrá perros que valorarán la situación de manera positiva, y empezarán a dar vueltas con una zapatilla en la boca (positiva, nivel de estrés medio) o se pondrán a ladrar, correr y saltar por toda la casa de la emoción (positiva, con un estrés alto).
  • Para otros, ese mismo timbre, será un estímulo negativo, y podrán esconderse debajo de la cama (situación negativa de estrés bajo), y otros, podrán tener tanto miedo, que harán frente a esa amenaza de manera desproporcionada, como ladrando o enseñando los dientes y haciendo frente a quien venga a casa (negativa con estrés muy alto).
  • Por último, para otros perros, quizás simplemente sea algo irrelevante, y simplemente se levanten de su camita para ir a beber agua!

En conclusión, la percepción ambiental incluye componentes cognitivos (pensamientos), afectivos (emociones), interpretativos  y evaluativos, operando conjuntamente y a la vez con sus sentidos.

 

Y así, todos los olores, sonidos y el conjunto de las experiencias sensoriales, combinadas con su estado emocional y hormonal, su estado de salud, y experiencias previas, entre otras cosas, influyen enormemente en su comportamiento, y a la vez, también en su entorno.