Centro de Aprendizaje » La ciencia tras la educación

La ciencia tras la educación

Método científico y premios: el refuerzo positivo

La manera de aplicar la ciencia para entender cómo cambiar el comportamiento de los peludos, ha cambiado mucho con respecto a hace algunos años. Pero, ¡esto no solo se reduce al mundo de los perros!

La teoría del aprendizaje se aplica a todos los animales: perros, pollos, delfines, gatos, primates… Si, primates. Y eso incluye también a los humanos.

Hace mucho, mucho tiempo...

Años atrás, el antiguo adiestramiento clásico, no solo estaba enfocado a perros policía o de guarda, también se practicaba con perros de compañía. Por aquél entonces, era normal usar los castigos para enseñar a los perros ya que, antes de que el perro liderara a la familia humana, había que enseñarle nuestras reglas de convivencia de alguna manera, ¿no?

Y, aunque ha llevado bastante tiempo llegar al punto en el que estamos hoy, muchos científicos y entrenadores se dieron cuenta de que el uso de correcciones e intimidación física, dañaba la confianza con ellos. De hecho vieron, que hacía daño especialmente, al vínculo que tenian con la persona que aplicaba esas técnicas.

Casi al mismo tiempo, éstos nuevos métodos también desmintieron ese viejo pensamiento de que los perros son descendientes directos de los lobos, y que, por consiguiente, actuaban como tal. Es decir, también se desmintió la teoría de dominancia donde se decía, que los lobos (más tarde, no se porqué, extrapolado a los perros) vivían en packs organizados, de manera muy jerárquica y a veces también agresiva, hacia los demás miembros del grupo.

Como enseñar y aprender de manera divertida

La ciencia en la que se sustentan estas técnicas, no es precisamente nueva. Su raíz está en la teoría de aprendizaje y en el condicionamiento operante que, involucran en su ecuación el refuerzo positivo (añadir algo) y el negativo (retirar algo). Además, y a su vez, también interviene el castigo (negativo y positivo).

Lo mas interesante de todo esto es que, la chuche (de manera resumida, porque pueden ser otras cosas como juego, caricias, atención…) no solamente actua  como un refuerzo, sino que también activa el sistema de recompensa en el cerebro, y es, lo que realmente hace que el comportamiento se repita. Es decir, no es la chuche en si lo que refuerza, sino lo que se activa en el cerebro. Realmente, es el sistema de recompensas lo que permite que los perros asocien ciertas situaciones con una sensación de placer. ¡Por esa razón, todos los animales, tendemos a repetir las situaciones que nos han generado esa experiencia placentera!

Recursos relacionados